Seis millones


Ya se han 'recuperado' seis millones del fichaje de Henry



Es bien conocido el impacto que la llegada de Thierry Henry ha tenido en el barcelonismo, tanto a nivel deportivo como social, pero no se ha hecho pública una estimación económica. Ayer, el diario ‘L’Equipe’ publicaba un amplio reportaje sobre el debut de ‘Titi’ como titular en la Liga y valoraba que se han vendido más de 70.000 camisetas del Barça con el número 14 y el nombre del delantero francés desde su llegada a finales de junio. A unos 80 euros por camiseta, valoraba que el club ha ingresado 6 millones por este concepto. Por cierto, que la segunda equipación es preferida por el 60% de los compradores. La cifra sería inferior a la que se registró con la llegada de Ronaldinho al club, pero precisaba sobre el impacto de la llegada del brasileño que llegó a las cien mil camisetas a los tres meses de su llegada.

Primer partido de liga

NO PUEDE SER

El Barça comienza la Liga decepcionando, incapaz de derrotar a un Racing que jugó 26 minutos con diez por expulsión de Smolarek. Rijkaard arranca el campeonato absurdamente político, cambiando al único fantástico de verdad en estos momentos, Leo Messi, el que menos problemas va a crear, para que entrara Thierry Henry. 'Titi', que comenzó en el banquillo al igual que Deco, presentó su candidatura a la titularidad con un par de desmarques y un remate al poste que pudo cambiar el partido. Pero lo que queda es el 0-0 y una imagen en bastantes fases del choque que recordó al peor Barça de la pasada campaña.
Tras cinco bolos veraniegos ante débiles rivales por tierras escocesas y asiáticas y un encuentro ante el Bayern jugado al paso, que no era cuestión de hacerse daño, el Barça de los cuatro fantásticos se encontró ayer con la cruda realidad. Un Racing armado con un cuchillo en los dientes, mordiendo en cada balón dividido, encerrado en su parcela con dos líneas de cuatro muy coordinadas para cerrar los espacios, sin escrúpulos para ceder la posesión del balón esperando su oportunidad para montar contragolpes vertiginosos... En realidad, nada nuevo, así le juegan la mayoría de equipos al conjunto de Rijkaard, pero aún así no hubo soluciones.
El Barça de los cuatro fantásticos aburrió. Sin velocidad, con demasiada conducción de balón, espeso, horizontal, previsible... Con Gabi Milito sancionado y Thierry Henry en el banquillo, las dos caras nuevas no cambiaron demasiado al equipo que agonizó en el último tramo de la pasada temporada. Eric Abidal y Touré Yaya hicieron un buen partido, lo que se esperaba de ellos, aportaron consistencia, pero no son jugadores que ganan partidos. Ese es el papel de Eto'o, Ronaldinho y Messi. Pero el camerunés está reñido con el gol y, lo que es peor, hasta con las ocasiones. Si un '9' acaba un partido sin tirar a portería, algo falla. Ronaldinho no encara al defensa que se le pone delante desde hace mesesy alguien debería decirle que con sacar dos faltas y dar un par de pases largos al pie no basta. Y Messi, a día de hoy, es el crack con mayúsculas. El argentino no ha cambiado y cada vez que coge el balón parece que va a pasar algo. Pero la alarmante sensación es que pelea solo contra el mundo.
El Racing, a lo Chelsea, pudo marcar ya en el minuto 4. Valdés estuvo listo ante el intento de vaselina de Serrano, solo en un despiste defensivo. Y Colsa, en el 22, disparó al poste tras una buena jugada de Jorge López. Hasta el minuto 43 no creó el Barça su primera ocasión, cuando Luis Fernández sacó de la línea de gol una vaselina de Xavi tras fenomenal asistencia de Ronaldinho. En la acción siguiente, Toño llegó con la punta de los dedos a un remate de Messi. Fueron dos látigazos tardíos que hicieron pensar en un Barça más vertical en la segunda parte.
Ésa fue la intención. Iniesta lo probó desde fuera del área en dos ocasiones. Por momentos se vio un Barça decidido, pero llegó el cambio de Henry por Messi (por cansado que estuviese, Eto'o y Ronaldinho eran más merecedores de irse a la ducha) y la expulsión de Smolarek por una entrada a Abidal. Y el partido enloqueció. El Barça buscó el gol con coraje (sí, algo hubo positivo ayer) y Henry casi lo encuentra con un chut al poste. Pero el Racing, con un orgullo sublime, casi marca al final con remates de Munitis (providencial Valdés) y Garay. El Barça no mereció ganar y el Racing no mereció perder. Pues eso. Empate